Advanced Nasal Care

Clinica de Otorrinolaringologia

Logo Advanced Nasal Care
BIENVENIDA "TARJETA CAPITAL SOCIAL" - BIENVENIDOS EMPLEADOS DE SCOTIABANK, SANTANDER (AXA ASSISTANCE), SANTANDER (METLIFE), BANOBRAS (AXA ASSISTANCE), SAE MEDIACCESS Y NMP. BIENVENIDOS SEGUROS CENTAURO, ATLAS, MAPFRE, MEDIACCESS, MEDICALLHOME Y TELDOC

Hipoacusia Súbita

SORDERA SÚBITA

INTRODUCCIÓN

El término sordera súbita implica una pérdida de la capacidad auditiva de tal magnitud, que hace imposible el entendimiento del lenguaje hablado y por lo tanto el vocablo no abarca aquellas pérdidas auditivas súbitas que, sin ser profundas, sus características de instalación repentina o su rápida evolución hacen que se les deba considerar en este apartado.Frecuencia

Se ha calculado que en Estados Unidos se presentan alrededor de 4000 casos anuales de sordera súbita y unos 15000 en el mismo lapso en todo el mundo.

Schessel informa de una incidencia anual que oscila entre 2.8 hasta 20 casos por cada 100000 personas.Causas

La sordera súbita no es más que una manifestación de un sinnúmero de enfermedades de muy variado origen. Existen diferentes clasificaciones, pero en general todas suelen agruparse en: infecciosas, traumáticas, tumorales, inmunológicas y metabólicas.Evolución

La historia natural del padecimiento varía grandemente de acuerdo con el factor causal específico del caso, pero aproximadamente las 2/3 partes de los enfermos mejoran espontáneamente sin tratamiento de ninguna naturaleza, lo que hace mucho muy difícil valorar la eficacia de los diversos tratamientos que se han propuesto .

Cuando la mejoría no se presenta en las primeras dos semanas, el pronóstico empeora drásticamente y muy especialmente si la pérdida auditiva es profunda, con curva descendente y se asocia con vértigo. Diagnóstico

Algunos autores como Jaffe piensan que si los enfermos se valoran rápidamente a partir de la aparición de sus síntomas el pronóstico mejora, lo cual no es fácil de demostrar por lo variado de los agentes causales. A pesar de ello a este cuadro debe considerársele como una urgencia médica.

Para el diagnóstico es importantísima una historia clínica bien detallada y bien dirigida, lo que en la mayoría de los casos nos dará la secuencia para solicitar los auxiliares de diagnóstico, y además en un buen número de casos, nos proporcionará la pauta diagnóstica .

El cuadro clínico es variable, en algunos casos es un incidente de presentación muy brusca y alarmante para el enfermo, mientras que para otros puede ser de instalación lenta en cuestión de días y el enfermo se percata de ello circunstancialmente (por ejemplo al tratar de utilizar el oído afectado al hacer una llamada telefónica). En algunos casos la sordera se hace patente cuando el enfermo se despierta por la mañana .

Durante el interrogatorio deben buscarse antecedentes como la administración de medicamentos o sustancias toxicas para el oído (ototóxicos), que tiene no sólo un valor diagnóstico sino preventivo, ya que en algunos casos la suspensión de su administración puede impedir un mayor deterioro.

La exposición al ruido intenso y agudo puede dar una pista diagnóstica. En otros casos el antecedente de cambios bruscos en la presión atmosférica, lesiones traumáticas o esfuerzo físico intenso (incluso pujar) pueden proporcionarnos las claves diagnósticas.

Cuando el cuadro se asocia con zumbido de oído (acúfeno o tinnitus), crisis vertiginosas y fluctuación de la audición, puede sospecharse una enfermedad de Méniere.

Durante el interrogatorio es muy importante investigar antecedentes y factores de riesgo en relación con padecimientos sistémicos que alertarán al clínico sobre la necesidad de investigar algunas de ellas, como son: la diabetes mellitus, la sífilis, el SIDA; los padecimientos renales, cardiovasculares, inmunológicos, y las alteraciones de las grasas en sangre (colesterol y triglicéridos) entre los principales.

Debe hacerse un somero examen general buscando alteraciones de la presión arterial sistémica o del fondo del ojo cuando por el perfil clínico del enfermo se sospechan de formaciones de arterioescleromas.

Por lo regular, el aspecto de los oídos examinados es normal. La valoración preliminar de audición mediante diapasones apuntará siempre hacia una perdida auditiva de uno o ambos oídos, según sea el caso.

Los estudios complementarios se iniciarán con un estudio de audiometría que nos indicará la severidad de la perdida y nos orientará hacia la probable localización de la lesión. La electronistagmografía (ENG) es un estudio útil sólo si el enfermo presenta alteraciones del equilibrio..

La resonacia magnética (RM) con gadolinio es hoy por hoy el estudio más útil para detectar lesiones intracraneales principalmente tumorales benignas o malignas Este estudio ha permitido hacer diagnósticos en etapas más tempranas, que ni la valoración clínica ni los estudios otoneurológicos (audiometría, ENG, PAETC ) logran establecer.

Cuando la lesión es de ambos oídos y rápidamente progresiva, es importante valorar al enfermo desde el punto de vista inmunológico, sin embargo no siempre existe la posibilidad de un laboratorio de tal naturaleza. En condiciones ideales, en estos casos están indicadas: la prueba de transformación linfocítica, inmunoensayo Western blot, pruebas serológicas antígeno inespecíficas y la reactancia de la fase aguda; todas ellas pruebas muy sofisticadas para enfermedades del tipo de la artritis reumatoide, la gota, el lupus, la tiroiditis, etc..

Cuando haya sospecha de una lesión por sífilis está indicada la prueba en sangre para detectar a la bacteria causante de la sífilis (FTA-abs, las siglas en inglés) y la prueba de microaglutinación Treponema pallidum (MHA-TP, las siglas en inglés).

Cuando exista alto riesgo para el SIDA estará indicada solicitar la prueba VIH.

En algunos casos, cuando estamos ante una sordera total o sólo restos auditivos, los potenciales evocados de tallo cerebral (PAETC) no son útiles.

La electrococleografía (EcoG) se considera útil para el estudio de los casos de enfermedades de Méniere, sin embargo es un estudio sumamente caro, difícil de realizar, invasivo y no se realiza en nuestro país.

En los casos de sospecha de diabetes mellitus o alguna otra enfermedad sistémica, se requiere de la biometría hemática (BH), la química sanguínea (QS) y el examen general de orina (EGO). Tratamiento

El tratamiento debe se específico para la causa diagnosticada cuando esto sea posible. Por ejemplo: suspender los ototóxicos si esta es la causa, tratar una fístula perilinfática con cirugía, administrar aciclovir en el caso de una infección del virus del herpes, corregir una alteración vascular o metabólica o tratar una infección bacteriana.

El problema se hace muy complejo cuando hemos agotado las posibilidades de estudio y no logramos identificar la causa. ¿Está justificado en estos casos dar un tratamiento? Se afirma que 2/3 partes mejoran espontáneamente por lo que muchos de los tratamientos que se han reportado con diferentes tipos de éxito podrían deberse simplemente a la recuperación espontánea.

Una buena posición en estos casos es que pueden aceptarse algunos de los tratamientos propuestos, siempre y cuando no representen un riesgo agregado para el enfermo.

Se han utilizado antiinflamatorios, agentes inmunológicos, diuréticos, antivirales, vasodilatadores, hemodiluyentes, expansores de volumen, antagonistas del calcio, fibrinolíticos, medicamentos para mejorar la circulación y la irrigación, complejos vitamínicos, ginkgo byloba, sedantes, antidepresivos, hipnosis, acupuntura, yoga, etc.

A lo largo de los años varios autores han propuestos tratamientos combinados que no han probado ser mejores que los placebos (pastillas o gotas que no contienen ningún medicamento y que solo sugestionan al paciente).

Por otra parte, se ha demostrado que en los casos idiopáticos (aquellos en los que no se identifica causa alguna), la regla es que después de un mes de evolución, el pronóstico es malo, y si el enfermo ha sido estudiado exhaustivamente sin encontrar el factor etiológico, los tratamientos son innecesarios.

En los casos que la capacidad auditiva residual lo permita se debe buscar rehabilitar al enfermo con un auxiliar auditivo convencional (AAE).

Si la lesión es profunda y de ambos oídos, sin ninguna ganancia con un AAE convencional y han pasado por lo menos 6 meses, el enfermo debe considerarse candidato a que se le coloque un implante coclear (IC).

Si requiere programar una  consulta favor de enviarnos sus datos a la siguiente dirección: advancednasalcare@gmail.com